Datos personales

Nací en Córdoba. Mis compañeros de estudios en el Instituto Fidiana me llamaban Tovarich. Participé en las movilizaciones fidianeras reivindicando tener un edificio propio. Miembro de la Plataforma de Estudiantes de la JOC. Militante de la JOC (1996-2001). Presidente del Consejo de Estudiantes de Filosofía y Letras de la UCO en el curso 97/98. Militante del Partido Comunista de España desde 1997, del que he sido Secretario Provincial en Córdoba desde marzo de 2010 hasta noviembre de 2011. Director de cordobaroja.es

martes, 22 de diciembre de 2015

Será que la necedad parió conmigo

Dice eso la canción de Silvio Rodríguez en su canción "El Necio", pero frente a lo que transmiten los medios de comunicación o de amigos de facebook que se plantean abandonar su militancia/simpatía tras los resultados, pero no veo tan catastróficos los resultados de Unidad Popular-Izquierda Unida.
Hemos ido en esta ocasión a unas elecciones en las que nos hemos enfrentado con un problema que es tradicional, ya que se pensó para hacernos daño, como reconoció Herrero de Miñón en 2007; me estoy refiriendo a la Ley Electoral. Pero en esta ocasión hemos ido a combatir electoralmente con dos grandes problemas; el silencio mediático más absoluto de la historia política y el irrespeto de parte de dos federaciones de IU a seguir el acuerdo federal y aceptar las condiciones de Podemos, que ha hecho que gallegos y catalanes no hayan podido votar a Alberto Garzón y que sus votos en vez de contabilizarse hacia UP-IU se haya contabilizado para Podemos. Después volveré sobre esto.
Si nos limitamos a comparar los datos de escaños y votos con las anteriores elecciones (2011), obviamente IU ha bajado de 11 a dos diputados y de casi 7% a un 3'67% (9 diputados y 4% puntos -casi la mitad- en votos); pero el PP ha pasado de 187 escaños a 123 y del 44'62€ al 28'79% (64 escaños menos y casi 20% -cerca también de la mitad- menos de votos. El caso del PSOE pasa de 110 a 90 escaños y de 28'73% al 22% en voto. Parece un escenario lógico con la aparición en escena de los dos partidos emergentes. Si hay más a repartir y siguen habiendo 350 diputados, de algún lugar han de salir los escaños de los nuevos, y obviamente los tradicionales bajan.
Pero, tal vez por historiador a mi me gusta ver las cosas con otro tempo; vayamos a los resultados de 2008, las elecciones previas a la toma de conciencia de la crisis, aún -psicológicamente- en el "boom" económico; El PSOE -vencedor en aquella ocasión- 169 escaños y casi el 44% en voto-; PP, 154 escaños y el 40% de los votos-, IU 2 diputados y 3'77% en voto. Es decir, mientras el PSOE ha pasado en ocho años del 44% de los votos a representar el 22% justo la mitad; el PP pasar del 40% a menos del 29%; IU se mantiene en su base electoral tal cual de 2008. ¿Tal cual? no. en 2008 IU se presentó 52 circunscripciones mientras hoy logra el mismo resultado sin presentarse en Galicia y Cataluña; es decir la papeleta UP-IU solo se podía coger en 48 circunscripciones en vez de 52. De haber concurrido en las mismas provincias que ahora en 2008, IU habría tenido sólo 1 diputado, ya que el segundo era por Barcelona.
El voto ideológico que plena burbuja seguía votando con conciencia de clase, es el mismo porcentaje que hoy -a pesar de discursos de ni izquierdas-derechas, transversales, etc.- han mantenido su voto por conciencia; pero hemos de tener en cuenta en el mantenimiento de ese porcentaje; 1) hay votantes de 2008 que han votado a fuerzas emergentes -en concreto a Podemos-; y 2) lo dicho, de que en ocho provincias IU no ha podido presentarse por decisiones de las direcciones en esos territorios. La consecuencia es clara, han habido personas que no votaron IU en 2008 y hoy sí la han votado, en una campaña con un marcado perfil identitario y de reclamarse el inequívoco voto de izquierdas.
Ahora, como decía Lenin; ¿Qué Hacer?
Hay quienes, cuando hablan de UP y sus 2 escaños y su casi millón de votos, recuerdan que de haber ido junto a Podemos hubiesen habido 14 escaños más; se plantea como pidiendo responsabilidades a IU. Pero habría que verlo también como que el odio a la mochila comunista (y al casi millón de votos que lleva dentro) ha tenido el costo de oportunidad para Pablo Iglesias de no haber llegado a Presidente.
Creo que hay que realizar varias reflexiones; los más de cinco millones de votos que tiene Podemos son votos que desean cambio. Eso es incuestionable, otra cosa distinta es el papel histórico que el partido en sí y su núcleo dirigente están jugando. En su mochila tienen el haber demovilizado las agitadas calles españolas hasta marzo de 2014 (dotándole a Rajoy una paz social desde entonces)  en pos de un "asalto del cielo" que se ha terminado en convertirse sólo en ser tercera fuerza política.
Lenin en Estado y Revolución citaba a Engels al decir que el sufragio universal era el índice de la madurez de la clase trabajadora. aplicando esta idea al caso español. En 2008, IU única fuerza que apostaba ya entonces por un proceso constituyente era apoyada por casi un millón de votos que representaba el 3'77%. En 2011, con ya las calles calientes, una huelga general, el 15M ya en las plazas, IU que sería siendo la fuerza que representaba esa necesidad de cambio obtenía casi 1 millón 700 mil votos (no llega al millón de votos la diferencia de 2 a 11 escaños); hoy sin embargo, el votante que quiere cambio suma más de 6 millones de españoles y españolas. Esto exige a Podemos el no menosprecias la mochila roja; y por otro lado, a UP-IU, y especialmente a los comunistas del PCE- a plantearnos nuestro papel como una organización no electoralista; una reorientación de la militancia hacia la lucha social en nuestra vida cotidiana, a la más pura tradición comunista perdida desde la Transición. El papel de los comunistas debe de ser trabajar por recuperar la calle para que el deseo de cambio popular que se vislumbra en el apoyo a los partidos que se identifican con él no termine en un simple recambio.

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