Datos personales
- Miguel Peña
- Nací en Córdoba. Mis compañeros de estudios en el Instituto Fidiana me llamaban Tovarich. Participé en las movilizaciones fidianeras reivindicando tener un edificio propio. Miembro de la Plataforma de Estudiantes de la JOC. Militante de la JOC (1996-2001). Presidente del Consejo de Estudiantes de Filosofía y Letras de la UCO en el curso 97/98. Militante del Partido Comunista de España desde 1997, del que he sido Secretario Provincial en Córdoba desde marzo de 2010 hasta noviembre de 2011. Director de cordobaroja.es
jueves, 13 de noviembre de 2014
El perol cordobés del domingo
domingo, 10 de marzo de 2013
Escrito hace años
Ante semejante aberración histórica escribí el siguiente artículo que fue publicado por la web rebelión.org.
El texto del mismo era el siguiente:
Creo que el señor Aznar, a pesar de sus vínculos familiares con Córdoba, ignora aspectos muy importantes del periodo andalusí. El primero de ellos es que, a pesar de que las tropas musulmanas que desembarcan en el 711 en Tarifa fuesen bereberes, la población andalusí, no lo será. Mayoritariamente los musulmanes de Al-Andalus, no eran ni magrebíes ni árabes, sino visigodos e hispanorromanos convertidos al Islam, es decir la mayoría de la población andalusí eran étnicamente iguales a los cristianos del norte peninsular. Se lo traduzco, señor Aznar, a su idioma; los musulmanes eran tan españoles como los cristianos del norte. Por lo tanto, no se puede hablar de ocupación de ocho siglos.
Su idea de la ocupación de una España cristiana anterior y posterior a Al-Andalus, viene de la propaganda que utilizaba el Reino de León, el cual quería reclamarse heredero de los visigodos. Sin embargo, paradójicamente, fue León quien se desvinculó de la estructura católica anterior al 711, ya que el estado islámico andalusí respetó tal cual la jerarquía católica de origen visigodo. Así los cristianos leoneses rompen la Iglesia preexistente al Islam, por tener aquella buenas relaciones con las autoridades musulmanas.
Conocerá usted, por que está harto divulgado, que en Al-Andalus se practicó la tolerancia religiosa. Sí, el Islam era la religión oficial, pero existían comunidades cristianas y judías, algunos de cuyos miembros llegaron a ocupar cargos en el Estado islámico andalusí. Le voy a poner un ejemplo de cómo la convivencia religiosa era política del Estado islámico andalusí; En el siglo IX un sector católico andalusí buscaba el martirio blasfemando contra Mahoma. Esto hacía peligrar la citada convivencia plurirreligiosa andalusí. Por ello, el Emir Abderramán II convocó a los obispos cristianos andalusíes para que condenasen tan negativa actitud. Fíjese usted que diferencia con su "choque de civilizaciones".
En cualquier caso, y siguiendo su argumento, si el Islam debe de pedir perdón por conquistar la secular España, ¿se entiende que Italia debe de hacer lo mismo por la conquista romana? ¿Debe Francia pedir perdón por la invasión de Carlomagno hasta el Ebro?
Deduzco, en lógica con su demanda al Islam, que el señor Aznar quiere que España pida perdón a Bolivia y Perú por conquistar la Civilización Incaica, y a Cuba (y el resto de las Antillas) España le pedirá perdón por su conquista, exterminio indígena y esclavitud africana, y haberla ocupado durante cuatrocientos años...
Señor Aznar, deje de manipular la Historia de nuestro país por intereses partidistas. La Historia está bien conocerla, conózcala y deje de hacer demagogia. Gracias.
miércoles, 16 de enero de 2013
Objetivo 2015: En la lucha y en Capitulares.
Más allá de ese titular, hay otra cuestión de la que los medios pasan de puntillas; y es la ruptura con el pasado institucional.
Este carácter institucionalista hunde sus raíces más profundas en la visión que los comunistas tenían sobre el actual régimen político en los años de la Transición, justo en el momento en el que el PCE gana las elecciones municipales en Córdoba (1979). Sobre esa visión me voy a referenciar en los artículos que escribí sobre el aniversario de la legalización del PCE y a raíz del fallecimiento de Santiago Carrillo.
Cuando llevaba yo relativamente poco tiempo en el partido, finales de los noventa, un veterano camarada de mi agrupación, dijo algo así como que “aquellas elecciones (las de 1979) no las ganó Julio (Anguita) las ganó el Partido. Julio no era conocido. Las siguientes ya sí las ganó Julio”.
Por otro lado, la reflexión del camarada expone la aparición, para 1983, del factor del líderazgo y de la gestión municipal.
Desaparecido este, con la dimisión de Julio en 1986, esa ecuación va cambiando, y empieza a priorizarse por encima de todo la gestión institucional. Una buena gestión en la institución bastaba para reproducirse en el gobierno; con lo que, consiguiente, la interlocución social pasaba de la organización a la institución.
Tras la crisis de los primeros años noventa, muchos trabajadores que quedan en paro se transforman en autónomos o pequeños empresarios, y adquieren los valores individualistas neoliberales, y evolucionan hacia la derecha siendo el momento en el que las ciudades españolas -y Córdoba no es una excepción- se escora hacia la derecha; comienza la hegemonía electoral del PP tanto en España como en Córdoba. Sobre este cambio en España se puede profundizar en este enlace.
Y aquí hablo de mi experiencia propia. Mi primera Asamblea Local de IU fue aquella que se llamó en algún medio como “la batalla del Hesperia”, en diciembre de 1998. Fue aquella en la que se terminó de configurar el estilo “rosista”, en el que aprovechando ese sentimiento de búsqueda de un liderazgo fuerte, la alcaldable impuso su lista bajo la amenaza de “o me voy”. Y desconfiada la Asamblea del colectivo como forma de recuperar el Gobierno, esta, temerosa de perder las elecciones, aceptó el chantaje.
Entre 1999 a 2009 la situación ha sido compleja y se puede decir que no hubo ecuación. Me explico. Desde el primer minuto se entabla una pugna entre la institución y sectores de la organización -empezando por el propio PCA-. La primera actúa por independiente del conjunto de la organización. Por otro lado, los sectores de la organización tratan de influir y de ser coparticipes de las decisiones significativas.
Y con un descontento creciente en la organización pero que nunca superó el chantaje al que se sometía al colectivo llegado el momento de las listas; el “o me voy”.
Lo ocurrido en mayo de 2011 cerró un ciclo histórico; un ciclo histórico basado desde el primer momento en la lógica institucional del actual régimen político.
Por eso me parece acertadísima las declaraciones realizadas por el Coordinador Local de IU, Galileo Florido. Se trata de convertirnos no en administradores de izquierdas de las instituciones sino en canales de las luchas sociales. Se trata de dar la batalla no sólo para tener el bastón de mando capitular sino para lograr la hegemonía de los valores de izquierdas; se trata de construir junto al poder institucional (o frente a él si es neoliberal) un poder popular para representar los intereses de la mayoría de la ciudadanía cordobesa, que somos las capas populares de la misma, en la línea descrita en su libro El libro rojo del poder popular por Javier Parra.
lunes, 31 de diciembre de 2012
El "Annus Horribilis" de los españoles
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| Altar Dentro del Ayuntamiento de Córdoba. |
Pero 2012, ha sido también el año de la respuesta, dos huelgas generales; marchas mineras y jornaleras; movilizaciones indignadas; protestas que evolucionan hacia un cuestionamiento del régimen político, muestras de ellos las movilizaciones del 25-S y secuelas de esta o el Frente Cívico lanzado por Julio Anguita.
Dado que Rajoy sigue amenzando en el 2013, sólo me queda desear que esa rebeldía callejera del 2012 cuaje en el nuevo año y se convierta en un poder popular. ¡FELIZ AÑO 2013!
sábado, 13 de octubre de 2012
12 de octubre: “Dicen que la Patria es...”
También publicado en larepublica.es
domingo, 8 de abril de 2012
A treinta y cinco años de la Legalización

Se cumplen treinta y cinco años de la legalización del PCE y veo el sábado un reportaje en el canal público sobre la misma, a través de una entrevista al entonces Secretario General del Partido. La voz en off dice en un momento del reportaje que el “supo renunciar a utopías revolucionarias para contribuir a que la democracia se abriera paso en España”
Esta frase encierra, a mi modo de ver, toda la contradicción del PCE en estos siete lustros, y me ha refrescado el debate que tuvimos en hace algo más de un mes en la agrupación Levante durante nuestra entrega de carnés, y que me sirvieron para pensar en algunas cuestiones relativas a la relación del PCE con el régimen surgido de la Transición, entonces las escribí y se las mandé a algunos camaradas. Hoy las recupero para el blog.
La chispa en aquel debate vino de la intervención de un camarada; que planteaba los problemas que tenemos para trasladar nuestras propuestas a la sociedad, ya que los medios de comunicación no nos sacan o si lo hacen es cuando hay problemas internos; y por otro lado, un sistema electoral que nos infravalora institucionalmente.
Sin embargo, lo que planteaba el camarada no es algo nuevo; ni su preocupación -compartida por muchos camaradas y compañeros/as de IU- ni el hecho en sí. Sin embargo, basta recordar una obviedad, durante la dictadura no teníamos acceso tampoco a los medios de comunicación, pero eso era una preocupación secundaria o terciaria. Sí, es cierto, estaba La Pirenaica pero, ¿acaso podemos pensar realmente, que de haber existido La Pirenaica en los treinta y cinco años que van desde su desaparición, la historia de España y del PCE hubiese sido esencialmente distinta?
El problema del problema -valga la redundancia- de la situación del PCE -y de IU- en estos treinta y cinco años de democracia no sólo hay que buscarlo fuera de la organización, no es producto sólo del cambio de la sociedad española, sino que hay un elemento que creo que siendo importante no se le presta especial atención y que tuvo -y tiene- consecuencias a lo interno principalmente del PCE. Me refiero a la relación del actual régimen político -llamado habitualmente “La Democracia”- y el Partido Comunista. Y aquí es donde se centró el debate de la Agrupación.
A partir de aquí, aunque algunas cuestiones las expresé en la reunión, son reflexiones generadas a consecuencia, y por lo tanto a posteriori de la reunión.
“La Democracia” ha sido considerada por una parte muy importante de nuestra militancia y dirigencia desde la Transición hasta hoy -aunque en los últimos lustros (y años) esta ilusión está disipándose al menos parcialmente- como un sistema político en el que se podría desarrollar nuestra política. Nuestro partido entraba de esa forma en la contracción fundamental de las últimas décadas para los comunistas; ser esencialmente un partido antisistema pero que era un partido padre del sistema.
Un partido comunista por esencia es anticapitalista y republicano. Sin embargo, los comunistas españoles en la Transición fuimos co-padres de una Constitución esencialmente capitalista y explicitamente monárquica. Esto llevó al PCE a optar por entre sus dos personalidades, optando por ser un partido “padre del sistema”; esto tenía consecuencias en lo interno, algunas hoy ya superadas -renuncia de la república adoptada en el Comité Central del (ironía)14 de abril de 1977- o el debate recurrente congreso tras congreso de la definición ideológica del Partido (IX Congreso de 1978).
Y esto último, la renuncia al leninismo, en mi opinión encierra -desde un vista histórico- una profundidad que no se le da suficiente importancia. La supresión del leninismo era una necesidad histórica para definir la paradoja a la que se enfrentaba el PCE en (y después de) la Transición de ser un partido antisistema padre del sistema.
Ser un partido favorable a la Constitución era un tranquilizante para determinados sectores de la sociedad española para los que el PCE era aún el demonio, pero significaba a lo interno asumir que el naciente régimen permitía profundizar la democracia, llegar al poder y avanzar hacia el socialismo. Esto implicaba a su vez que el modelo organizativo leninista, concebido para la lucha de clases revolucionaria -sobre base del oficio- dejase paso a un nuevo modelo electoral basado en el territorio. Y esto suponía modificar la definición ideológica del Partido, renunciando al leninismo.
Retomo, por donde lo dejé unas líneas más arriba, la esperanza de que “La Democracia” supusiese la posibilidad de que los comunistas pudiesen llegar al poder suponía presuponer cierta igualdad de todos los partidos con respecto al régimen político, y concederle una neutralidad social; suponía abstraer a “La Democracia” de su carácter de clase, de la utilidad que para el capital español tenía esta “Democracia” y esta “Transición”, bastaba con recordar El Estado y la Revolución de Lenin para saberlo, pero Lenin había sido suprimido. Pero bastaba con mirar directamente a Marx, a Engels o Gramsci para llegar a conclusiones similares.
Las consecuencias prácticas de esta opción política se van a traducir en tratar de gestionar lo mejor posible aquellas administraciones a las que se ha tenido acceso, en la esperanza de atraer votos para otras administraciones. Algo que casi treinta y cinco años después de las primeras elecciones postfranquistas se muestra un fracaso manifiesto, y de ahí las quejas del camarada a las que aludía al comienzo de esta reflexión. Las conclusiones que expresaba el camarada coincidían con algunas de las extraídas de la reflexión que las asambleas de Izquierda Unida realizaron después de las últimas elecciones municipales.
Y es que mientras que los comunistas veíamos “La Democracia” como el régimen al que habíamos contribuido en mucho en dar a luz el Estado nos combatía. Digo Estado partiendo de lo dicho en su día por Gramsci: “¿Qué significa esto sino que por “Estado” debe entenderse no sólo el aparato gubernamental sino también el aparato “privado” (sociedades capitalistas, estados mayores, etc) de hegemonía o sociedad civil?”.
Dicho de otra forma, “La Democracia” surgida de la Transición no sólo son el conjunto de instituciones presentes en la Constitución -en cuya ponencia participó el PCE- sino el bloque ideológico hegemónico procedente del franquismo, que defienden los intereses del capitalismo español. Esta es el quic de la cuestión.
La parte de “sociedad civil” procedente del antifranquismo -partidos, sindicatos, etc.- aceptaron como única vía de acceso a un sistema democrático la propuesta desde el propio régimen; es decir, la reforma de la legislación franquista, lo cual modificaba, utilizando terminología de Gramsci, la organización político-jurídico del Estado pero dejaba tal cual la “sociedad civil” procedente del franquismo. Ello colocaba a la “sociedad civil” antifranquista, entre ellas el PCE, en la paradoja de aceptar ser lo contrario de su esencia. Generándose el desengaño, el reniego hacia estas estructuras de sectores que a priori deberían ser afines.
Generaba también el hecho de que lo antisistema al convertirse en parte del sistema generase una corriente en los votantes, simpatizantes, militantes y dirigentes hacia la integración del sistema en su versión más poderosa. Es decir, la conversión del PCE en un partido eminentemente electoral en sus prácticas, que podría asimilarlo a la praxis de la socialdemocracia; y esto último explica los Carrillo, Tamames, Curiel, Almeida, Aguilar, etc.
Explica también las raíces profundas de la evolución en Córdoba en los últimos treinta y tres años, cómo un bloque hegemónico de izquierdas local ha ido evolucionando hacia una institucionalización mientras se debilitaba la hegemonía social hasta ser minoritaria en la ciudad.
Volviendo al ámbito nacional, en los últimos años hemos, desde el PCE, adoptado una visión autocrítica respecto a su papel en la Transición, llegando a replantearse su relación con la Constitución de 1978 o, aunque sigue la renuncia al leninismo, la rehabilición de “los aprendizajes del centralismo democrático y del modelo leninista de Partido”, ya que “La Democracia” nacida de la Transición muestra cada vez más que su esencia era (es) la de gestionar el capitalismo español, y por consiguiente va a poner todos los impedimientos que estén es sus manos para que una organización anticapitalista juegue un papel influyente en las instituciones y en la sociedad.
domingo, 5 de febrero de 2012
No cambies camarada

A mi camarada Curro Martínez
Recuerdo aquella reunión en la "Bombonera" en la que estábamos la Permanete del Partido reunidos con Rosa Aguilar hablando de las listas de las municipales de 2003. Desde el PCA habíamos decidido que tres camaradas; El secretario provincial, Elena Cortés y Ana Morales, debían de ir entre los diez primeros puestos de la lista. La entonces alcaldesa planteó el problema en no aceptar que tú fueras; transcurrido unas semanas el veto fue que Ana Morales fuese. Aquella reunión, a petición de la entonces alcaldesa, fue un tanteo en el que trataba de localizar una fisura. Yo no terminaba de entender tu opción por defender la propuesta, ya que el riesgo de ruptura y de que pegase ella la "espantá" era grande, y estaba advertido. Fui el último en intervenir, tras Isabelita, y pocos minutos después la reunión terminó. Tú decías "¡Al final traga!" y semanas después tragó. Fuisteis elegidos concejales los tres.
Camarada Curro, Por nuestros caracteres nunca, hasta tiempos recientes, hemos tenido una relación cercana, y políticamente ya te lo he dicho que muchas veces no he entendido algunos posicionamientos tuyos. Y es que, como dice el dicho, las apariencias engañan. No he sido currista nunca y nunca lo seré -tal vez esa sea la frustración de algunos que me creyeron en su "-ismo"-, pero desde el punto de vista humano y político he descubierto a una persona y a un camarada que no conocía. Y creo que coincidiremos políticamente mucho en el futuro.
Ahora las circunstancias de un pucherazo te obligan -éticamente- a dimitir, y yo como miembro de la Dirección Colegiada y del Consejo Provincial seré solidario con tu decisión. Pero sea cual sea el futuro, sea cual sea el posición de lucha que tengamos, te diré como tú me dijiste a mi en aquel perol de despedida cuando te marchaste a Canarias: "No cambies".
domingo, 17 de julio de 2011
Memoria poco conocida: nuestro germinal

La imagen corresponde a un levantamiento obrero en el barrio de San Lorenzo a finales del siglo XIX
"La criminal y atentatoria organización de la propiedad individual ha permanecido intacta siglos y siglos, apoyada por el terror y ejércitos de monopolizadores, usureros y agiotistas (…) Por eso nosotros obreros de la inteligencia, debemos elevar nuestra voz, siempre amiga, y dirigirla a nuestros hermanos los obreros de la materia, excitándolos a despertar del sueño en que yacen y haciéndoles comprender que ha llegado la hora de Ia redención social. "No más derechos sin deberes, no más deberes sin derecho", son los lemas de la gran Asociación Internacional de Trabajadores, a la cual debemos de unirnos, de la que debemos formar parte. ¡Obreros de Córdoba, viva la Internacional!"
El texto del párrafo anterior fue publicado por el periódico La Emancipación el 17 de julio de 1871, hoy se han cumplido 140 años. Anteriormente había sido publicado en El Derecho, periódico republicano federal de Córdoba. Es la primera expresión pública del movimiento obrero vinculado a la Primera Internacional en nuestra ciudad. Es a su vez el eslabón entre el pensamiento republicano y el obrero.
En estos 140 años el “hilo rojo” de la historia no se ha roto por muchas dificultades que se han tenido. Aquellos hombres -no había mujeres en aquel núcleo militante original- vieron como su grupo crecía rápidamente, pero en 1873 sufrieron la primera derrota de la historica del movimiento obrero, y en ese momento hubo deserciones y hasta muertes por tristeza. Precisamente los que abandonaron en tiempos de dificultad eran los sectores pequeñoburgueses, aunque eran los que en los tiempos de crecimiento habían liderado y visualizado más (por ejemplo, el autor del párrafo con el que comienza este texto terminó vinculado al partido conservador). Quedaron quienes habían aprendido como vivían los trabajadores no por los que contaba la prensa republicana sino por que ellos mismos tenían lo vivían. Quedaron los obreros propiamente dichos, encabezados por el primer concejal obrero que acaba de ser elegido.
A nadie se le escapa que se cumplen 140 años de aquel artículo en un momento en el que en Córdoba la izquierda heredera de aquel germinar haya sufrido una derrota histórica a nivel institucional en las elecciones municipales; un momento en el que ayer mismo las organizaciones sindicales mayoritarias salían a la calle por la situación de amenaza de cierre en varias empresas; pero al mismo tiempo con una movilización social que se inició el pasado 15 de mayo con el lema “No somos mercancía en manos de políticos y banqueros”.
Las enseñanzas históricas y políticas que podemos obtener de la experiencia de aquellos militantes es que nunca en estos 140 años se ha roto el “hilo rojo”, nunca. Y ello, por que -y esta es la segunda enseñanza- la militancia tiene que seguir incluso en las condiciones más dificiles, a pesar de los abandonos, a pesar de las “traiciones”; a pesar de desilusiones; a pesar de todo la militancia, la ética militante, debe continuar.
Feliz aniversario a quienes formamos parte de este “hilo rojo” surgido de aquel grupo.
PD. Los datos históricos están tomados del libro Díaz del Moral, Juan. Historia de las agitaciones campesinas andaluzas-Córdoba (Antecedentes para una reforma agraria)
lunes, 23 de mayo de 2011
Listos al otro lado del Volga

viernes, 11 de febrero de 2011
Intervención en el Homenaje de CCOO a Marcelino Camacho.


Quisiera iniciar mi intervención con un anuncio: a finales de este mes celebrarán en nuestra provincia una Escuela de formación nuestros camaradas del Partido Comunista Colombiano, que se encuentran exiliados en distintos países, y han decidido llamar a su Escuela “Marcelino Camacho”.
Este secretario provincial del PCE nació cuando tú, Marcelino, estabas en la cárcel por defender a nuestra clase, por luchar por la democracia y por la República.
Camarada Marcelino, tuve la oportunidad -hace diez años- de compartir contigo mesa durante el acto de reconocimiento a los camaradas veteranos que realizamos la Agrupación Universitaria del Partido en Córdoba durante la Fiesta del PCA. Para nosotros, universitarios, jóvenes a los que el neoliberalismo y la globalización nos habían hecho comunistas era un orgullo estar junto a un trozo de la historia de España, estar con alguien del que habíamos oído hablar desde la niñez. Estar con uno de los grandes de la historia del movimiento obrero español.
Camarada Marcelino, tú eres -y lo eras ya en vida- parte de los grandes luchadores que el movimiento obrero español ha dado; tú, camarada, compartes la constelación de luchadores de la clase obrera junto a aquel marxista llamado Pablo Iglesias, junto a un Largo Caballero, o a los anarquistas Anselmo Lorenzo o Buenaventura Durruti, y por supuesto junto a Dolores Ibárruri Pasionaria y a nuestro gran secretario general Pepe Díaz.
Camarada Marcelino, tú fuiste un combatiente de la República; fuiste uno de los represaliados por el fascismo, de los tantos españoles que os tuvisteis que ir de nuestra España hacia el exilio. Tú volviste, y volviste a reivindicar las mejoras para los trabajadores. El Partido era el motor, Comisiones la acción. Y sufriste cárcel por simplemente defender lo que en el resto de Europa era normal y en España un delito.
Por eso, Marcelino, ten la seguridad que tus camaradas vamos a reivindicar la memoria de los miles, que como tú, fuisteis víctimas del fascismo de Franco por defender la democracia.
Camarada Marcelino, tú, como tantos militantes obreros, luchaste para traer la democracia a España, que es de quienes arriesgabais trabajo, cárcel, tortura e incluso la vida por traerla. No es producto de nadie más. Entonces, luchar por los derechos de la clase trabajadora era luchar por la democracia. Hoy, camarada, también. Cuando se nos pide a los trabajadores y trabajadoras que nos sacrifiquemos para contentar a unos mercados -a los que nadie ha elegido-, significa que hay que defender la democracia, profundizándola y construyéndola republicana.
Camarada Marcelino, tú fuiste un obrero como tantos hombres y mujeres miembros de PCE que luchamos por nuestra clase social. Construiste CCOO en la mejor tradición de nuestro Partido, aliados con otros sectores -principalmente cristianos- y en defensa siempre de los intereses de nuestra clase. Porque en 90 años, camarada, nuestro Partido no ha faltado ni un solo minuto ni un solo segundo a nuestro compromiso con los trabajadores y trabajadoras. Y así seguirá siendo.
Camarada Marcelino, ten la seguridad que los comunistas del siglo XXI vamos a seguir tu ejemplo; y que el capitalismo ni nos va a domar, ni nos va a doblegar, ni nos va a domesticar.
Salud y República, Camarada.
Video proyectado en el homenaje de CCOO de Córdoba a Marcelino Camacho ver
domingo, 7 de noviembre de 2010
República es que el Pueblo tenga capacidad de decidir sobre cualquier aspecto que les afecte.
Reflexión inspirada en la intervención de clausura de la Conferencia Republicana Provincial del PCA en Córdoba.
El proceso de la Conferencia Republicana del PCE tiene una importancia histórica, no sólo porque por primera vez el PCE debata sobre su propuesta republicana a la sociedad, sino por significar un salto cualitativo en el movimiento republicano español.
En 1996, durante la Fiesta del PCE, Julio Anguita -entonces Secretario General del Partido-planteó que el incumplimiento de los aspectos sociales de la Constitución 1978, al aplicarse los criterios del Tratado de Maastricht liberaba al Partido del pacto constitucional, y recuperaba sus esencia republicana. Este es el inicio del actual movimiento republicano. A partir de ahí se produjo un movimiento republicano sentimental y simbólico a través de la presencia cada vez más numerosas de las banderas tricolores de España. Las banderas republicanas que no se veían a comienzos de los noventa, empezaron a verse y hoy es habitual verlas en las manifestaciones.
Vino a fortalecer este movimiento republicano el movimiento de recuperación de la memoria histórica. El mejor homenaje que se le puede hacer a los que defendieron la Segunda -hay que dignificarlos recuperando sus huesos-, pero el mejor homenaje a los defensores de la Segunda es que lo más temprano posible llegue la Tercera República. Son dos movimientos que se complementan; el movimiento de la memoria no podrá culminar su homenaje sino se traduce en una nueva República; y el movimiento republicano no puede avanzar sin recuperar los valores de la Segunda. La Tercera tiene que ser la República del siglo XXI, pero los valores tienen que partir de los que tuvieron los republicanos de la Segunda.
Ambos movimientos han crecido porque hemos entrado en escena una generación que no vivimos la Transición.
Hay una frase de la Constitución jacobina de la Revolución Francesa que viene al pelo: “No puede una generación sujetar a sus leyes a las generaciones futuras”. En la Transición se hizo lo que se entendió mejor, pero hoy más de la mitad de la población española no participamos en aquella toma de decisión.
Hay un movimiento republicano creciente, y el mejor ejemplo es lo que ocurrió hace unos meses con la elección de la palabra del castellano promovida por el Instituto Cervantes. Iba ganando la palabra “República” y … bueno hubo un “golpe de estado lingüístico en el ciberespacio” en el que no se pudo votar más... publicaron una lista de las palabras más votadas ordenadas alfabéticamente, con lo que “República” -siendo la más votada- quedaba de las últimas. Esto demuestra la fuerza del movimiento republicano, y también cómo reacciona el Poder.
Hoy entramos en una nueva etapa. Si con el discurso de Julio se inició el movimiento simbólico, hoy empezamos a decir como queremos que sea la Tercera República.
Los comunistas somos republicanos. Queremos una sociedad sin clases ¿Cómo vamos a aceptar que una familia tenga el privilegio de tener la Jefatura del Estado?
La Revolución Rusa -de la que nosotros somos hijos- tuvo muy clara su vinculación con la Revolución Francesa (por ejemplo la edificación de estatuas y dibujos a los revolucionarios franceses).
Normalmente se dice que hay un republicanismo de derechas. Siempre se dice: “Bush es republicano”. Es verdad, pero el republicanismo yanqui tiene un origen distinto al nuestro.
El republicanismo español bebe del republicanismo democrático y popular de la Revolución Francesa.
El republicanismo francés defendía, por ejemplo, que la sociedad debe de garantizar a los ciudadanos el derecho al trabajo o la subsistencia a quien no puede trabajar. Esto es el derecho al trabajo, ya lo planteaban en 1793.
Planteaban también que la sociedad debía de articular la forma por la cual los ricos, “los que poseen lo superfluo” dirán, pagaban la deuda que tenían con los que “carecen lo necesario”. Ahí están, en 1793, los impuestos progresivos que nosotros defendemos.
Nosotros tenemos el republicanismo en nuestro programa; la democracia participativa, el laicismo, la paz, los impuestos progresivos...
Decía un republicano francés de la época de la Revolución, Saint-Just: “Si queréis fundar una república debéis ocuparos de sacar al pueblo de su estado de incertidumbre y miseria que le corrompe”. Esta frase esta vigente hoy. Para construir la República debemos de dar respuesta a los trabajadores que tiene la incertidumbre de no saber cuando lo van a despedir, de que se abarate del despido, de que se retrase la edad de jubilación, que se congelen las pensiones, etc. Para avanzar hacia la República debemos de enraizarla con las propuestas que defiendan a la Clase Trabajadora y a las capas populares para salir de la crisis.
La Tercera República debe de tener un fuerte componente social frente a la monarquía defensora de la multinacionales y el capital.
La República es que el Pueblo tiene capacidad de decidir sobre cualquier aspecto que les afecte, sea elegir al Jefe de Estado -y no aceptar que la jefatura del estado sea herencia de una familia- pero también es elegir qué política económica se realiza, y no aceptar “lo que digan los mercados” a los que nadie elige.
miércoles, 13 de octubre de 2010
Mas allá de la Mezquita
Se ha generado un debate en los últimos días con la opinión de Demetrio Fernandez, Obispo. Estoy de acuerdo con el Alcalde, el camarada Andres Ocaña en que el debate generado por Fernandez es inoportuno y que surge sin que haya una demanda de el en la ciudad. Muestra de ello es el rechazo general, salvo de los sectores mas fundamentalistas católicos -a los que hay que añadir la inhibición del PP, que sueña con gobernar en la ciudad-, que la propuesta ha generado en la ciudadanía
La Mezquita antes que catedral, antes incluso que monumento, es ante todo un elemento de identidad de lo cordobés Creo que Demetrio Fernandez pasara a la historia como el obispo que ofendió a Córdoba, al anteponer su fundamentalismo al sentir, a la identidad de los cordobeses.
Pero -mas allá del sentimiento cordobita que la opinión de Fernandez ha generado-, creo que la verdadera profundidad de la opinión de Fernandez esta pasando desapercibida, y esto lo que me ha impulsado a escribir esta reflexión
Si ya su predecesor, Javier Martinez, actual y polémico Arzobispo de Granada, introdujo a finales de la década de los noventa un cambio en la denominación para llamarla Catedral (Antigua Mezquita), esta deja sin sentido la propuesta de Demetrio Fernandez, ademas de demostrar que el intento de relativizar la mezquita en la Mezquita no es nuevo.
Lo novedoso, lo profundo y lo que esta pasando desapercibido lo manifiesta Fernandez, en la entrevista que le realiza diario Córdoba el día 12 de octubre. Reproduzco un fragmento de la entrevista:
La periodista: -“¿Esto de llamarlo mezquita es una moda nueva?”
Fernandez: -“Es desde hace unas cuantas décadas.”
La Periodista: -“¿En qué se puede traducir en la práctica su solicitud?”
Fernandez: -“En los folletos pone Catedral, antigua mezquita. Pero en el mobiliario urbano por muchos lugares pone mezquita, no pone catedral, y eso es lo que pido, que se cambie. No importa que diga mezquita y que diga antigua basílica, que también lo fue. Pero es que si no, la gente llega a Córdoba y pregunta dónde está la catedral y tienes que decirle "vete a la mezquita".”
Quiero llamar la atención sobre las frases en negrita.
En definitiva, el Obispo lo que esta planteando es que los rótulos de la ciudad, que son civiles, se plieguen al criterio de su fundamentalismo.
No es la primera vez que el Obispo plantea la preeminencia de los religioso sobre lo civil. Basta recordar la polémica que el mismo genero en la Vela de la Fuensanta.
Mas allá de una ofensa sobre la identidad cordobesa, hay un debate de fondo que esta pasando desapercibido, y es el del laicismo -o en este caso del confesionalismo-. Esta visión constatiniana de la religión, en donde lo católico es criterio al que han de atenerse otras esferas de la sociedad. Algo inaceptable para personas, creyentes o no, que queremos una sociedad laica.
domingo, 3 de octubre de 2010
Desde la Transición no hay tanto comunista procesado como en el 29S
El pasado 29-S no solo pasara a la historia de España y del movimiento obrero español, sino a la historia provincial de nuestro Partido.
Represión
Los comunistas cordobeses hemos pagado un costo en esta huelga. Probablemente el 29-S sea el día desde la Transición, en el que hemos tenido mas detenidos o procesados, por orden cronológico; Cristobal, Pedro, Andy, Raulillo, Christian, Vladi, Juan Antonio y Pascual.
Los 5 primeros tendrán que enfrentarse a un juicio de faltas; Vladi y Juan Antonio están en libertad condicional, debiendo presentarse en los juzgados dos veces por mes; y Pascual.
El caso de Pascual es el mas conocido por ser detenido de forma violenta sin realizar acto agresivo alguno delante de centenares de personas, y estar incomunicado durante 30 largas horas. Pascual podía ser cualquiera de los que estábamos allí, ya que fue cogido al azar por la policía
Aunque desconozco hasta su nombre, quiero tener presente al muchacho que también fue detenido en el Corte Ingles, por que aunque no sea de mi organización fue detenido por luchar por la clase trabajadora.
En estos días los comunistas hemos recibido la solidaridad de las organizaciones obreras y juveniles de Córdoba Los comunistas queremos agradecer enormemente esta solidaridad, y contaremos con las organizaciones que han mostrado su solidaridad para poner en marcha la campaña Stop Represión
También es comunista Jorge, el miembro del piquete de la Torrecilla atropellado por uno de esos “pacíficos” ciudadanos que sufrían la coacción de los violentos piquetes según el discurso oficial. Otro camarada, Antonio, fue agredido en Benameji por un esquirol.
Quiero también no olvidar el ataque que dos camaradas concejales, Perico García y Alba Doblas, que están sufriendo por la derecha mediática por ser coherentes con la lucha obrera.
La derecha quiere represión contra quien defiende a los intereses de los trabajadores, por eso el que la Policía Local no reprima a los piquetes sino que garantice la integridad de todas las personas -incluidos los piquetes- es algo inconcebible para ellos. De ahí las criticas contra el concejal de seguridad del Ayuntamiento de Córdoba
Orgullo de ser comunista
El pasado miércoles, 29-S, para el Partido Comunista en Córdoba fue un día coherente con nuestra historia y con nuestra identidad.
En abril pasado el PCE cumplimos 90 años, y en estas nueve décadas no hemos dejado ni un solo segundo de defender los intereses de la clase trabajadora. El 29-S no fue una excepción.
Desde que CCOO y UGT anunciaron la convocatoria de la huelga, los comunistas nos establecimos como piquete, desde junio lo eramos, y el 29-S nos pusimos a las ordenes de las organizaciones sindicales.
Mercacórdoba, Torrecilla, Aucorsa, Corte Ingles fueron algunos de los piquetes donde hubo comunistas. Por la mañana hice una ronda de llamadas por la provincia, para que los camaradas me contasen como estaba transcurriendo el paro en la provincia. De Montalban -donde cerro hasta la sede del PSOE-, Espejo, Fernan Nuñez -con su Mercadona chapao-, Nueva Carteya, Almodovar, Montemayor, Doña Mencia, Palma del Río, Fuente Palmera, etc. de todos los pueblos llegaba la información del éxito del paro.
Como militante comunista estaba orgulloso de mi Partido, y orgulloso de ser el Secretario Provincial de esta militancia.
jueves, 16 de septiembre de 2010
Que el Obispo vaya al 1º de Mayo
Hace unos días el señor Demetrio Fernandez, obispo de Córdoba, reclamaba la presencia de nuestros concejales en la Misa de la Virgen de la Fuensanta, aduciendo que, dado que la Fiesta local de la ciudad tiene su origen en una festividad religiosa, los cargos públicos deben de participar de la Misa, como ceremonia vinculada al origen de la fiesta de la ciudad.
Aceptando la mayor, es decir el origen religioso de la fiesta, y sin argumentar por un lado el carácter aconfesional del Estado español, del que forma parte la Administración local, y obviando el hecho de que nuestra organización es laica, voy a poner encima de la mesa el mismo argumento que señala el señor obispo.
Espero que el señor Fernandez sea coherente con su argumentación, y en el próximo primero de mayo participe en la manifestación convocada por las organizaciones sindicales de forma visible y manifiesta. Al fin y al cabo, la festividad religiosa de San Jose Obrero, establecida en 1955, tiene su origen en la celebración del Día de la Clase Obrera, establecida por la II Internacional en 1889.
Dado que la Iglesia católica reivindica su carácter mayoritario en España, y dado que el máximo representante de los católicos en la provincia es el obispo, y dado que muchos de los 80.000 cordobeses en paro estarán bautizados por el rito católico, que muchos de los trabajadores mileuristas les gustaría casarse de forma sacramental y no pueden independizarse por que la precariedad y los bajos salarios se lo impiden; o que los jubilados que ven sus pensiones congeladas hayan sido educados en el catolicismo, seria lógico que el obispo los representase en la manifestación en defensa de los intereses de los trabajadores
Monseñor espero saludarlo en la próxima manifestación del primero de mayo.
martes, 20 de julio de 2010
Entrevista publicada en larepublica.es
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| Miguel Ángel Peña: "vamos a darle un fuerte reimpulso al Partido en Córdoba" | |||
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| 23:55h. del Domingo, 14 de marzo | |||
Javier Parra / laRepublica.es Antes de nada, mi más sincera enhorabuena y mucha suerte como nuevo Secretario Provincial del PCA de Córdoba y buen trabajo de cara a los próximos años. ¿Cómo se ha desarrollado el Congreso provincial? Muchas gracias. Pues ha habido un debate bastante profundo e interesante sobre la situación del Partido en Cordoba, hasta llegar a Congreso en el que habia dos posiciones, pero lo más importante es que a partir del lunes habrá una sola dirección y vamos a trabajar todos los camaradas juntos unidos y en la calle. ¿Por qué se ha llegado a dos listas? Realmente no hay diferencias ideológicas entre las dos candidaturas, de hecho los documentos andaluces han sido aprobados por unanimidad, las tres resoluciones también han salido por unanimidad y el informe de gestión se ha aprobado por amplia mayoría. En lo que sí habia era en cuanto a la valoracion del trabajo realizado y sobre la necesidad de introducir un reimpulso en el Partido. Una de las candidaturas - la encabezada por Pedro Membrives - representaba el continuismo, y la nuestra apostaba por la necesidad de dar un importante impulso al Partido, aún reconociendo lo positivo de la gestión de los últimos años. ¿Afectará esto al trabajo para los proximos años? De ningún modo. Como digo, a partir del lunes todos los militantes trabajaremos juntos, con una dirección unida. ¿Cuales seran las principales prioridades a partir de ahora del Partido en Córdoba? Para empezar, debemos trabajar de manera más coordinada a como se ha venido haciendo. En el próximo Comité Provincial debemos marcarnos un plan de trabajo a desarrollar durante los próximos años, que deberemos cumplir tanto dirigentes como militantes de base. Una de las tareas será el fortalecimiento del Partido en zonas donde tenemos cierta debilidad organizativa, como pueden ser municipios de gran población como Lucena, Puente Genil, Pliego de Córdoba o Baena, así como toda la zona norte de la provincia, o buena parte de ella, que es una zona blanca. En la propia Córdoba ciudad hay que mejorar lo que hay. Hay que mejorar la coordinación entre las agrupaciones y trabajar para que el Partido en la ciudad sea una organizacion fuerte, para que IU sea más fuerte y la izquierda social esté también fuerte, para mantener a Córdoba como un referente de la izquierda en españa. ¿Cómo se presenta el próximo Congreso andaluz que se celebra la semana que viene? Pues si Córdoba era la provincia en la que se presentaban dos candidaturas y aún así ha habido una unidad en lo politico, creo que el congreso de la semana que viene será también de unidad en lo político y el que el Partido saldrá bastante reforzado. Por último, ¿que mensaje dejarías a la militancia en tu primer día como Secretario Provincial? El mismo que he estado planteando a lo largo de este proceso. Que pasase lo que pasase el día 14, lo importante es que a partir del día 15 hubiera un Partido unido. Y que en este Congreso, aunque haya habido momentos de apasionamiento y tensión, esto no va a suponer otra cosa para el futuro que una mayor unidad en lo político. |




